José María Arrazate Hernández
Primer Semestre Grupo "A"
Problemas y Políticas de la Educación Básica I
Lic. en Educación Secundaria con Epecialidad en Telesecundaria
Benemérita Escuela Normal Veracruzana

lunes, 21 de noviembre de 2011

CAPÍTULO V. LA CALIDAD DEPENDE DE TODOS LOS QUE PARTICIPAN EN EL PROCESO.

En una escuela, los resultados dependen de las personas y de las interacciones entre las personas. También, todas las actividades están estrechamente vinculadas entre sí.
Un movimiento hacia una mejor calidad del proceso educativo requiere del involucramiento activo de todos los agentes implicados.
Directos y maestros tienen que compartir el propósito de mejorar la calidad, comprender que esto requiere un cambio de actitudes, y estar dispuestos a modificar las mismas y a ser consecuentes con esta decisión de cambio. Es indispensable que todo el quipo docente comprenda y comparta el propósito del mejoramiento, y entienda bien el papel que le toca jugar en él.
El trabajo en equipo hace que una persona compense con su fuerza la debilidad de otra, y que todos agucen su ingenio para resolver las cuestiones que son de todos. En un trabajo en quipo se toman decisiones y se actúan sobre ellas, también se monitorea el proceso y el quipo es el único que puede revisar las decisiones anteriores, corregirlas y cambiarlas.
Círculo de Calidad: es un grupo pequeño que desempeña, voluntariamente, actividades de mejoramiento y control de calidad.  Son sólo parte de un programa que abarca a toda la organización.
Un círculo de calidad aborda un problema que es común a los que en él participan, observa en forma crítica e interna la forma como se actúa en la solución del problema, revisa los resultados y evalúa la efectividad de las soluciones tomadas. Si éstas han tenido los resultados esperados, se propone impedir su reaparición, logrado esto, se busca la forma de mejorar el nuevo nivel alcanzado.
Los círculos de calidad son una forma de aprovechar y potenciar la convicción de la filosofía de la calidad, de que los trabajadores tienen la capacidad de introducir innovaciones y mejoras en sus procesos de trabajo en función de los problemas que perciben. Son una forma de asegurar de asegurar que estas sugerencias se dirijan al grupo, y de que emanen del grupo sugerencias colectivas.
Un principio fundamental de la filosofía de la calidad es que las personas se desarrollan, se humanizan a sí mismas y humanizan el trabajo cuando participan activa y colectivamente en el mejoramiento de los procesos de trabajo. Sostiene que las personas se realizan en su trabajo,  y se desarrollan como personas,  cuando participan creativamente en su mejoramiento, y cuando lo hacen en equipo, reconociendo que por sí solos no pueden modificar los procesos que condicionan su quehacer.
La participación genera compromiso y satisfacción personal. Algunos ejemplos de trabajo en equipo en la escuela son:
1.    La participación de los alumnos en el proceso de aprendizaje.

2.    El fortalecimiento de la lectura y la escritura.

3.    El mejoramiento del entorno físico.

4.    El problema del rezago escolar.

La condición es que haya mecanismos continuos de comunicación entre equipos y que apoyo constante y estimulante de parte director de la escuela.
La continuidad educativa no está compuesta sólo de maestros. En ella participan los alumnos, lo padres de familia y la comunidad como un todo.


COMENTARIO.
Muy buen título del capítulo y muy certero, ya que para cualquier progreso se necesita de todos, del apoyo mutuo, de la cooperación y la solidaridad. Una manera de lograr esto son los círculos de calidad, que en mi punto de vista, es una estrategia excelente para el proceso de corrección de problemas que afectan a la calidad, ya que se da una organización en ellos y se refuerzan las debilidades de otros.
Creo que lo más resaltante de este capítulo, y una enseñanza para la vida, es la participación, porque de alguna manera nutre el apoyo y proporciona una satisfacción por  haber contribuido, además de que genera que el compromiso de mejorar la situación que se analiza.
Para la calidad educativa se necesita de todos, de unir esfuerzos, de realizar acciones conjuntas y de establecer con que  puede contribuir cada quien. Pienso que queda bien el dicho de “dos cabezas piensan mejor que una”, porque es mejor trabajar en equipo, a pesar de que pueda ser difícil, pero aun así, es una forma de que el trabajo u objetivo se logre de una manera mejor y que exista una colaboración que enriquezca a sus integrantes.

REFERENCIA.
Schmelkes S. (1995). La calidad depende de todos los que participan en el proceso.En: Hacia una mejor calidad de nuestras escuelas. (pp. 55-64). México DF., Secretaria de Educación Pública (Biblioteca para la actualización del maestro)

CAPÍTULO IV. LA CALIDAD ESTÁ EN EL PROCESO.

La calidad es un concepto relativo y dinámico. El mejoramiento alcanza nuevas alturas con cada problema que se resuelve.

En la realidad constatada (Ley de Parkinson) que una organización, una vez que construye su estructura, inicia su declinación, debe existir un esfuerzo continuo en el mejoramiento, inclusive para mantener a la organización en el nivel en que se encuentra.
La falta de constancia en el propósito de mejorar la calidad se llama “la enfermedad paralizante”. La constancia es necesaria porque se trata de un proceso gradual y lento, cuyos resultados son visibles en el largo plazo.
El liderazgo es central en todo proceso de mejoramiento de la calidad total, esta exigencia es doblemente fuerte para el director de la escuela.  
El objetivo de todo movimiento por una mayor calidad es mejorar los resultados de aprendizaje de todos los niños. Un movimiento hacia la calidad lo que busca mejorar es el proceso que produce los resultados.
Una organización es un proceso porque está constituida fundamentalmente por relaciones, de las cuales, dos son las más importantes: las relaciones con los beneficiarios y las relaciones entre quienes en ella trabajan. Mejorar la calidad significa mejorar las relaciones.
La mayor parte de las causas de la baja de la calidad están en el sistema. La filosofía de la calidad se contrapone de frente a la práctica, tan común, de sólo fijarse en los resultados. La filosofía de la calidad se fija en los procesos, además de los problemas que afectan la calidad son en general, problemas del sistema. Hay problemas personales que repercuten sobre la calidad.
La calidad tampoco puede asegurarse con inspección. La inspección podrá constatar que la calidad está mal, y podrá incluso decir que tan mal está, pero para lograr mejorar el proceso es necesario entender estos procesos, así como los cambios que pueden sufrir y las variaciones que pueden propiciar.
·         Uno de los procesos más importantes es el proceso de diseño. La calidad comienza desde el diseño mismo del proceso educativo.

·         Proceso de enseñanza: es un proceso de relaciones maestro-alumno, alumno-alumno, alumno consigo mismo.

·         Proceso de relación escuela-comunidad y maestro-padres de familia.
Cuidar los procesos significa orientar los esfuerzos hacia las personas, estimularlas y apoyarlas, retroalimentarlas en forma continua, propiciar el trabajo en equipo, atender a los detalles, ser flexible y adaptable. Se trata de una transformación de las actitudes de las personas de quienes depende la calidad.

COMENTARIO.
Es verdad, como se ha tratado en otros apartados de este libro, se necesita para mejorar la calidad educativa la participación activa de todos los beneficiarios y sobre todo, la constancia en ella, ya que todo lo que se haga sin constancia no dará resultados buenos o satisfactorios.
Creo que el buscar mejorar la calidad es parte de pensar en el aprendizaje de los alumnos, pero para ellos se necesita de las relaciones para poder ir generando ideas, escuchar las inquietudes y resolver los problemas, además de generar un apoyo mutuo que debe resultar fructífero.  
Pienso que es cierto que para lograr mejores resultados en los alumnos en necesario mejorar los procesos.


REFERENCIA.
Schmelkes S. (1995). La calidad está en el proceso. En: Hacia una mejor calidad de nuestras escuelas. (pp. 49-53). México DF., Secretaria de Educación Pública (Biblioteca para la actualización del maestro)

CAPÍTULO III. LA CALIDAD EN EL PLANTEL Y EN SU CONTEXTO.


El enfoque dominante de la planeación educativa consiste en aplicar estrategias uniformes de desarrollo educativo, que ofrezcan un servicio escolar estandarizado. Planificar a nivel central es importante y necesario, pero al hacerlo se cometen dos errores:
1.    Se supone que todas las escuelas del ámbito de acción del planificador son similares, y que todas ellas se parecen a una escuela urbana, de organización completa, con un maestro por grado, con un director de oficio, y con recursos suficientes para desarrollar el proceso de enseñanza-aprendizaje.
La realidad de las escuelas es sumamente heterogénea. La escuela típica no existe.
2.    Desde la planificación central se supone que la demanda educativa está dada de manera idéntica en todas las escuelas, que solo basta con asegurar la oferta para que los niños asistan.
Este supuesto es falso. Una misma política uniforme para todas las escuelas del país no puede esperar resultados también uniformes en realidades tan distintas.
Las políticas de desarrollo educativo deben ser diversificadas, deben poder ser adaptadas al contexto local, ser flexibles y deben abrir espacios para una activa participación de los actores de la calidad educativa, que son los maestros mismos.  A nivel escolar debe gestionar el mejoramiento de la calidad.
Las diferencias entre las escuelas que producen aprendizajes de calidad y aquellas que no lo hacen se explican por la interacción entre los factores que tienen que ver con la calidad de los aprendizajes, esto es, el director y los maestros en su relación con los alumnos y la comunidad. Es necesario que el personal de la escuela esté activa y continuamente atento a los problemas y a los requerimientos de la demanda.
Estar atentos a las necesidades de nuestros beneficiarios significa conocer y comprender estas expectativas, con el fin de poder satisfacerlas.
El primer reto de la búsqueda de calidad, es el de lograr adaptar la escuela a las condiciones de vida reales de las familias, a fin de hacerla cultural y económicamente más accesible y más atractiva.
El segundo reto es hacer de contexto un interlocutor más claramente exigente de los derechos que le corresponden respecto a la educación de sus hijos, pero a la vez cada vez más comprometido con esta búsqueda de calidad.


COMENTARIO.
Considero que uno de los principales problemas de la calidad educativa se encuentra en la planeación central, ya que como se había dicho antes, cada escuela difiere de otra, por lo cual no se logrará un resultado igual en todas las escuelas que se les aplique esta planeación. Se debería de tomar en cuenta siempre las diferencias, y como dice la autora que esta planeaciones puedan adaptarse al contexto para que pueda generar resultados favorables en todos los espacios educativos.

Creo también que es necesario que las escuelas estén pendientes de lo que su comunidad   necesita o exige y así de alguna manera tratar de proporcionarlo para volverlas más atractiva, porque no basta con que una escuela oferte lugares si la población no los va aceptar.


REFERENCIA.


Schmelkes S. (1995). La calidad en el plantel y en su contexto. En: Hacia una mejor calidad de nuestras escuelas. (pp. 43-47). México DF., Secretaria de Educación Pública (Biblioteca para la actualización del maestro)

CAPÍTULO II: LA CALIDAD PARTE DEL RECONOCIMIENTO DE QUE HAY PROBLEMAS.


Todo impulso por mejorar la calidad de un producto o de un servicio comienza por reconocer que existen problemas.
Los movimientos de mejoramiento de la calidad son procesos de largo plazo, el proceso de mejoramiento es lento y gradual, por lo que es necesario que el trabajo sea de todos por el mejoramiento de la organización, con lo cual y para su realización se necesita de liderazgo.
En un movimiento hacia la calidad  se trata de eliminar todo aquello que provoca la existencia del problema, pero muchas veces confundimos los síntomas de los problemas con sus causas. Este movimiento comienza con los problemas  que están más cercanos a nosotros, por lo cual es conveniente clasificar los problemas  entre los de nuestra responsabilidad y los que son responsabilidad de otros, y dar prioridad a los problemas nuestros.
Cada escuela es única, ya que la definen quienes en ella trabajan, los alumnos a los que sirve, la comunidad en la que está inserta, y las interacciones entre todos ellos, por eso, es difícil hablar de los problemas que afectan la calidad en la escuelas en términos generales.
Hay algunos problemas que atentan contra la calidad de los aprendizajes y que están presentes en muchas escuelas, como:
  • El problema de la no inscripción.
  • El Problema de la deserción.
  • El problema de la reprobación.
  • El problema del no aprendizaje.
  • El problema de la equidad.
  • El ambiente en el que ocurre el aprendizaje.
  • La falta de disciplina.
  • El tiempo real de enseñanza.
  • Los recursos para la enseñanza.
  • Las relaciones con la comunidad.
  • Las relaciones entre el personal de la escuela.
Los anteriores son algunos problemas comunes, pero corresponde a cada escuela identificar sus propios problemas y analizar sus causas en cada caso.
Un movimiento hacia la calidad comienza cuando se prioriza un problema, se identifican sus causas, y se moviliza el equipo para atacar de raíz estas causas.
La escuela necesita generar para su propio consumo información de carácter más cualitativo. Debe saber cómo se encuentran los niveles de aprendizaje entre sus alumnos, y cómo evolucionan. Conocer las causas de la no inscripción y del ausentismo escolar. También contar con información acerca de la forma como los maestros planean e imparten sus clases, del grado en que hacen participar a sus alumnos, de los intentos por brindar atención  especial a quien lo necesita.  
Cuando se identifica la presencia de un problema, hay que conseguir información sobre el mismo para cuantificarlo y dimensionarlo. Pero también hay que obtener elementos de la realidad para comprenderlo y así conocer sus causas y el nivel de importancia de cada una de ellas, cuando lo logra puede atacarlas de raíz.
Una vez que se ha resuelto un problema, se han alcanzado estándares nuevos de funcionamiento y operación.

COMENTARIO.
Es cierto, la base para resolver anomalías es reconocer que algo está sucediendo, que hay problemas que deben ser resueltos y que estaban impidiendo generar la calidad.  
Como podemos notar son muchos problemas que comúnmente existen en todas las escuelas, pero como dice la autora lo meramente interesante es que cada escuela reconozca los problemas propios, ya que cada una es diferente de otra.
Comparto la idea de que debe existir liderazgo en las escuelas para llegar a la calidad, y que existir mutua cooperación entre maestros y directivos, ya que sin una buena relación de ellos, se provoca un ambiente no muy bueno que afectara principalmente al alumno. Esto me hace recordar una lectura que fue vista en clase y que hablaba sobre el liderazgo y otros factores más que recaían en una escuela de calidad.
Creo también que la escuela siempre ha trabajado para otros y que no ha generado información necesaria para sí misma, con lo cual no ha podido tratar de evitar que se generen o regeneren los problemas citados en el resumen, y que como medida preventiva debería estar muy alerta de lo que sucede tanto a su alrededor como internamente.
Pienso que el crear la prueba ENLACE, más que buscar el nivel de progreso o calidad de escuela, está diseñado para ubicar las zonas que tienen problemas en cuestión a la educación, con lo cual la escuela que salga mal en estas pruebas pueda reconocer que tiene  fallas que debe atender, pero también estoy consciente que esta prueba muchas veces no es contestada con certeza, por lo cual también debemos tratar de que los alumnos también se comprometan para ayudar a detectar, y a su vez, a resolver los problemas que afectan a la calidad educativa.

REFERENCIA.
Schmelkes S. (1995). La calidad parte del reconocimiento de que hay problemas. En: Hacia una mejor calidad de nuestras escuelas. (pp. 31-42). México DF., Secretaria de Educación Pública (Biblioteca para la actualización del maestro)

CAPÍTULO I: LA CALIDAD EDUCATIVA MIRA HACIA AFUERA

Es el objetivo externo de la educación el que le da significado a toda empresa que educa, pero en ocasiones le damos más importancia a los objetivos hacia dentro de la educación que a los objetivos hacia afuera y así “educamos más para la escuela que para la vida"; ésta no es la intención del currículum ni de la organización escolar, ya que el origen de todo programa educativo se encuentra la preocupación por el logro de la función social.
Es difícil precisar qué se espera de la educación, pero de los sistemas educativos se han esperado aportes significativos en torno a objetivos como  los siguientes:
  • Crear identidad nacional y propiciar la movilidad social
  • Mejorar el bienestar de la población y su calidad de vida.
  • Mejorar las oportunidades de empleo de sus egresados y aumentar los niveles de ingreso de quienes pasan por sus aulas.
  • Fomentar ciudadanos democráticos y extender la cultura universal.
  • Formar a los alumnos en los valores propios de un miembro activo y comprometido con la sociedad en la que vive.
  • Formar personas críticas, creativas y capaces de enfrentar y resolver problemas.
  • Formar personas aptas para seguir estudiando.
Desde una perspectiva crítica de la función reproductora y legitimadora de la escuela, se le ha atribuido la capacidad de:
  • Inculcar la ideología dominante.
  • Seleccionar a quienes podrán proseguir su curso por el sistema educativo.
  • Lograr la legitimación de las diferencias sociales en una sociedad determinada.
  • Dar a la mano de obra la capacitación.
 Los estados-nación se han fortalecido a partir de la universalización de sus sistemas educativos, quienes tienen mayores niveles educativos tienen mayor bienestar y mejores ingresos. La expansión de estos sistemas ha permitido que los hijos más educados que sus padres tengan mejores posiciones y mejores niveles de bienestar general (movilidad social intergeneracional).
No puede atribuírsele a la educación la capacidad de transformar la sociedad en la que actúa, ya que es el ingrediente sin el cual un proceso de desarrollo carece de la calidad necesaria para hacer a los sujetos agentes activos de su propia transformación y de la de su entorno social, cultural y político.
El beneficiario es todo aquel que juzga la calidad de nuestros servicios...
BENEFICIARIOS EXTERNOS DE LA EDUCACIÓN:
  • El alumno: principal beneficiario, es el receptor de todo esfuerzo educativo y de todo impulso por mejorar la calidad de la educación y requiere de dos tipos de servicios por parte de la escuela.
  • Los padres de familia: contribuyen de diferentes formas y con diferentes intensidades para que el proceso educativo rinda los frutos que ellos esperan de la escuela. Son los que ejercen la demanda sobre la escuela y los que exigen a las autoridades su adecuado funcionamiento y comparten con la escuela la función formativa de los niños.
  • La escuela que recibe al alumno como egresado.
  • La persona u organización que le da empleo.
  • La comunidad en la que vive el alumno.
  • La sociedad en la que se desarrollará social, económica, cultural y políticamente.
BENEFICIARIO INTERNO DE LA EDUCACIÓN:
  • El maestro del grado siguiente: recibirá  a los alumnos del grado inmediato anterior.  Se verá beneficiado por una educación de calidad, o perjudicado por la ausencia de la misma. 
Uno de los preceptos importantes de la filosofía de la calidad total es el de reducir a cero el envío de partes defectuosas al departamento siguiente, pero la solución a problemas de esta naturaleza está en evitar producirlas. En la educación el maestro debe centrar su esfuerzo en evitar el rezago escolar. 
El que juzga sobre la calidad de nuestros servicios debe representar el interlocutor privilegiado de toda organización por tres razones:
  • Porque si el que juzga tiene opciones, y a su juicio es negativo, abandonará nuestro servicio.
  • Porque si el que juzga no tiene opciones, pero tiene derechos y expectativas sobre la calidad de nuestro servicio, tendrá derecho a exigirnos que cumplamos sus expectativas.
  • Porque si el que juzga no tiene opciones ni tiene claras sus expectativas, aunque tenga derechos, se conformará con un servicio mediocre, o simplemente lo rechazará.
Un proceso de mejoramiento de la calidad de nuestra escuela deberá centrarse en satisfacer cada vez mejor a estos beneficiarios. El movimiento hacia una mejor calidad educativa debe partir del propósito de satisfacer al beneficiario, conociendo mejor sus necesidades, expectativas, preocupaciones, insatisfacciones respecto al servicio que estamos ofreciendo.  Es necesario que el beneficiario conozca y participe en lo que  estamos tratando de hacer por mejorar la calidad de nuestro servicio.
La escuela debe priorizar el aprendizaje. Debe preguntarse qué y cómo deben aprender los alumnos, para hacerlo tiene varios elementos como el currículum oficial y el dialogo con los beneficiarios.



COMENTARIO.
A través de los años se ha estado viendo que es cierto, a la educación se le da la función de cambiar y hacer progresar a la sociedad, pero con este capítulo pudé reflexionar que no todo lo que se pide puede lograr hacerlo, ya que, no todo es responsabilidad de la educación a pesar de estar inmersa dentro del proceso de cambio.
Es cierto también que la escuela ahora le da más importancia a lograr resultados óptimos en pruebas evaluadoras, que puede que no representen el avance, conocimiento o habilidades que ha logrado el alumno, que en tratar de enseñar correctamente y hacer que los alumnos logren adquirir las herramientas y conocimientos necesarios para poder seguir aprendiendo o para laborar.
Creo que es importante evitar el rezago porque es uno de los mayores problemas que afronta la educación, y me parece muy bueno que el maestro tenga la función de hacerlo, generando que no exista la reprobación.
Para mejorar la calidad educativa se necesita de la colaboración de todos los beneficiarios, obvio, en la medida que puedan apoyar a esta causa.

REFERENCIA.
Schmelkes S. (1995). La calidad educativa mira hacia afuera. En: Hacia una mejor calidad de nuestras escuelas. (pp. 17-30). México DF., Secretaria de Educación Pública (Biblioteca para la actualización del maestro)