Un movimiento hacia una mejor calidad del proceso educativo requiere del involucramiento activo de todos los agentes implicados.
Directos y maestros tienen que compartir el propósito de mejorar la calidad, comprender que esto requiere un cambio de actitudes, y estar dispuestos a modificar las mismas y a ser consecuentes con esta decisión de cambio. Es indispensable que todo el quipo docente comprenda y comparta el propósito del mejoramiento, y entienda bien el papel que le toca jugar en él.
El trabajo en equipo hace que una persona compense con su fuerza la debilidad de otra, y que todos agucen su ingenio para resolver las cuestiones que son de todos. En un trabajo en quipo se toman decisiones y se actúan sobre ellas, también se monitorea el proceso y el quipo es el único que puede revisar las decisiones anteriores, corregirlas y cambiarlas.
Círculo de Calidad: es un grupo pequeño que desempeña, voluntariamente, actividades de mejoramiento y control de calidad. Son sólo parte de un programa que abarca a toda la organización.
Un círculo de calidad aborda un problema que es común a los que en él participan, observa en forma crítica e interna la forma como se actúa en la solución del problema, revisa los resultados y evalúa la efectividad de las soluciones tomadas. Si éstas han tenido los resultados esperados, se propone impedir su reaparición, logrado esto, se busca la forma de mejorar el nuevo nivel alcanzado.
Los círculos de calidad son una forma de aprovechar y potenciar la convicción de la filosofía de la calidad, de que los trabajadores tienen la capacidad de introducir innovaciones y mejoras en sus procesos de trabajo en función de los problemas que perciben. Son una forma de asegurar de asegurar que estas sugerencias se dirijan al grupo, y de que emanen del grupo sugerencias colectivas.
Un principio fundamental de la filosofía de la calidad es que las personas se desarrollan, se humanizan a sí mismas y humanizan el trabajo cuando participan activa y colectivamente en el mejoramiento de los procesos de trabajo. Sostiene que las personas se realizan en su trabajo, y se desarrollan como personas, cuando participan creativamente en su mejoramiento, y cuando lo hacen en equipo, reconociendo que por sí solos no pueden modificar los procesos que condicionan su quehacer.
La participación genera compromiso y satisfacción personal. Algunos ejemplos de trabajo en equipo en la escuela son:
1. La participación de los alumnos en el proceso de aprendizaje.
2. El fortalecimiento de la lectura y la escritura.
3. El mejoramiento del entorno físico.
4. El problema del rezago escolar.
La condición es que haya mecanismos continuos de comunicación entre equipos y que apoyo constante y estimulante de parte director de la escuela.
La continuidad educativa no está compuesta sólo de maestros. En ella participan los alumnos, lo padres de familia y la comunidad como un todo.
COMENTARIO.
Muy buen título del capítulo y muy certero, ya que para cualquier progreso se necesita de todos, del apoyo mutuo, de la cooperación y la solidaridad. Una manera de lograr esto son los círculos de calidad, que en mi punto de vista, es una estrategia excelente para el proceso de corrección de problemas que afectan a la calidad, ya que se da una organización en ellos y se refuerzan las debilidades de otros.
Creo que lo más resaltante de este capítulo, y una enseñanza para la vida, es la participación, porque de alguna manera nutre el apoyo y proporciona una satisfacción por haber contribuido, además de que genera que el compromiso de mejorar la situación que se analiza.
Para la calidad educativa se necesita de todos, de unir esfuerzos, de realizar acciones conjuntas y de establecer con que puede contribuir cada quien. Pienso que queda bien el dicho de “dos cabezas piensan mejor que una”, porque es mejor trabajar en equipo, a pesar de que pueda ser difícil, pero aun así, es una forma de que el trabajo u objetivo se logre de una manera mejor y que exista una colaboración que enriquezca a sus integrantes.
REFERENCIA.
Schmelkes S. (1995). La calidad depende de todos los que participan en el proceso.En: Hacia una mejor calidad de nuestras escuelas. (pp. 55-64). México DF., Secretaria de Educación Pública (Biblioteca para la actualización del maestro)