En la realidad constatada (Ley de Parkinson) que una organización, una vez que construye su estructura, inicia su declinación, debe existir un esfuerzo continuo en el mejoramiento, inclusive para mantener a la organización en el nivel en que se encuentra.
La falta de constancia en el propósito de mejorar la calidad se llama “la enfermedad paralizante”. La constancia es necesaria porque se trata de un proceso gradual y lento, cuyos resultados son visibles en el largo plazo.
El liderazgo es central en todo proceso de mejoramiento de la calidad total, esta exigencia es doblemente fuerte para el director de la escuela.
El objetivo de todo movimiento por una mayor calidad es mejorar los resultados de aprendizaje de todos los niños. Un movimiento hacia la calidad lo que busca mejorar es el proceso que produce los resultados.
Una organización es un proceso porque está constituida fundamentalmente por relaciones, de las cuales, dos son las más importantes: las relaciones con los beneficiarios y las relaciones entre quienes en ella trabajan. Mejorar la calidad significa mejorar las relaciones.
La mayor parte de las causas de la baja de la calidad están en el sistema. La filosofía de la calidad se contrapone de frente a la práctica, tan común, de sólo fijarse en los resultados. La filosofía de la calidad se fija en los procesos, además de los problemas que afectan la calidad son en general, problemas del sistema. Hay problemas personales que repercuten sobre la calidad.
La calidad tampoco puede asegurarse con inspección. La inspección podrá constatar que la calidad está mal, y podrá incluso decir que tan mal está, pero para lograr mejorar el proceso es necesario entender estos procesos, así como los cambios que pueden sufrir y las variaciones que pueden propiciar.
· Uno de los procesos más importantes es el proceso de diseño. La calidad comienza desde el diseño mismo del proceso educativo.
· Proceso de enseñanza: es un proceso de relaciones maestro-alumno, alumno-alumno, alumno consigo mismo.
· Proceso de relación escuela-comunidad y maestro-padres de familia.
Cuidar los procesos significa orientar los esfuerzos hacia las personas, estimularlas y apoyarlas, retroalimentarlas en forma continua, propiciar el trabajo en equipo, atender a los detalles, ser flexible y adaptable. Se trata de una transformación de las actitudes de las personas de quienes depende la calidad.
COMENTARIO.
Es verdad, como se ha tratado en otros apartados de este libro, se necesita para mejorar la calidad educativa la participación activa de todos los beneficiarios y sobre todo, la constancia en ella, ya que todo lo que se haga sin constancia no dará resultados buenos o satisfactorios.
Creo que el buscar mejorar la calidad es parte de pensar en el aprendizaje de los alumnos, pero para ellos se necesita de las relaciones para poder ir generando ideas, escuchar las inquietudes y resolver los problemas, además de generar un apoyo mutuo que debe resultar fructífero.
Pienso que es cierto que para lograr mejores resultados en los alumnos en necesario mejorar los procesos.
REFERENCIA.
Schmelkes S. (1995). La calidad está en el proceso. En: Hacia una mejor calidad de nuestras escuelas. (pp. 49-53). México DF., Secretaria de Educación Pública (Biblioteca para la actualización del maestro)
Me parece que está muy bien tu resumen, en el cual presentas las ideas principales que la autora plantea. Y de acuerdo a tu comentario coincido contigo cuando mencionas que para que se pueda mejorar la calidad de nuestras escuelas necesitamos de la participación de todos, tanto de padres como de los alumnos, y esto lo hemos reafirmado no sólo en la clase de Problemas y políticas de la educación básica, sino también en las clases de Escuela y contexto social y en la de Propósitos y contenidos de la educación básica, donde además se nos menciona que dicha participación contribuye al mejor aprovechamiento de los alumnos.
ResponderEliminarMe parece muy atinado cuando mencionas que para mejorar la calidad en la educación se debe de priorizar el aprendizaje de los alumnos, y eso se logra en parte a la buena relación alumno- maestro y al revés, ya que de esta manera se puede conocer mejor cuales son las necesidades de tus alumnos, así como que ellos te expresen sus inquietudes, dudas, etc., es decir, debe de existir esa sensación de confianza para que de esta manera puedas ayudarlos con sus problemas, apoyarlos emocionalmente entre otras cosas más.
ResponderEliminarMuy buen trabajo, te felicito José María.