José María Arrazate Hernández
Primer Semestre Grupo "A"
Problemas y Políticas de la Educación Básica I
Lic. en Educación Secundaria con Epecialidad en Telesecundaria
Benemérita Escuela Normal Veracruzana

miércoles, 14 de diciembre de 2011

CAPÍTULO VIII. LA PLANEACIÓN Y LA EVALUACIÓN PARA LA CALIDAD.

Schmelkes (1995) nos expresa en este capítulo que La búsqueda de la calidad se inicia con el reconocimiento de la existencia de un problema, el cual puede ser de dos tipos, o de la combinación de los dos: una preocupación por los resultados deficientes que la escuela está produciendo, o una preocupación por los procesos deficientes que la escuela está desarrollando. Si el director no hace suya la necesidad de cambiar, no es posible iniciar un proceso de mejoramiento de la calidad.(pp. 89-90).
Para que una idea se convierta en un plan es necesario conocer bien el problema, sus causas, y sus posibles soluciones.
Características de un plan.
1.    El plan debe elaborarse en equipo.
2.    El plan debe comenzar por estabilizar los procesos, o por definir la estabilidad existente.
Si hay personas que se encuentran fuera del sistema, por abajo o por arriba de sus niveles de calidad y logro. Si es así, es necesario:
a.    Precisar las normas mínimas.
b.    Proporcionar los elementos para que todo el personal pueda cumplir estas normas mínimas.
c.    Establecer, entre todos, sanciones claras para el incumplimiento de las normas mínimas. (Pág. 91)
3.     Diseñar los resultados deseados. Definir que queremos lograr. Estamos ya en un proceso de mejoramiento donde debemos fijarnos metas realistas.
      4.    El plan debe privilegiar los procesos de prevención del problema. (Pág. 92)
5.    El plan debe privilegiar la disminución de las variaciones por encima de la elevación del promedio.
Es evidente que los alumnos son distintos y tienen distintas y muy variadas capacidades y habilidades. La educación básica es un derecho de todos. (Pág. 93)
6.    El plan requiere programas más precisos. (Pág. 94) 
“Puesto que un plan pretende modificar procesos, es necesario que las prácticas consideradas necesarias para modificarlos se revisen en forma permanente por parte del propio equipo que las definió. A esta revisión continua se le llama monitoreo, que  se refiere a la actuación de las personas en sus prácticas cotidianas.” (Pág. 95).

“El monitoreo también es trabajo grupal, que requiere criterios de naturaleza cualitativa. Si en efecto se están presentando avances en los criterios, se puede tener la certeza de que se transita por el camino hacia la transformación de las prácticas. Si, en cambio, se descubren problemas en cualquiera de estos criterios, es necesario, nuevamente, conocer sus causas y procurar resolverlas de raíz.” (Pág. 96)

“El proceso se monitorea. Los resultados se evalúan. Evaluamos cuando ha transcurrido el tiempo suficiente después de haber logrado modificar nuestras prácticas. En educación, la evaluación es una práctica común. El problema es que sólo se evalúa, no se monitorea. La evaluación, sin monitoreo, no permite mejorar la calidad.”  (Pág. 97) “Desde la perspectiva de la filosofía de la calidad, se evalúa con el resultado, pero no por el resultado. La evaluación verifica si los procesos modificados contribuyeron o no al logro de mejores resultados.” (Pág. 98) 
“Iniciar un nuevo proceso de mejoramiento, en la que el ciclo anterior se repite, pero a partir de un nuevo nivel de desempeño y con procesos mejorados, estaremos aplicando el cielo PHRA de la calidad total: planificar-hacer-revisar-actuar.” (Pág. 99)


COMENTARIO.
Este capítulo pude notar nuevamente que es mejor trabajar en equipo que solo, sobretodo, cuando se trata de construir un plan, pero también al establecer pruebas evaluadoras o al analizar los datos. Cualquiera de las acciones mencionadas lo que se trata de hacer es la prevención de todo problema.
Es necesario evaluar porque así conocemos nuestras deficiencias, y tendremos que hacer una acción correctiva, para eso se encuentra también el plan, para que de alguna manera se pueda dar una corrección o solución al problema que nos está atacando. Obviamente, no solo dependerá del líder o del director, se necesita de la participación activa de todos los involucrados, por eso se nos presenta el concepto de monitoreo, ya que todo proceso de corrección necesita de revisión para no volver a incidir en el hecho, en este caso, en el mismo problema.
Evaluar nos reflejará el  nivel de calidad adquirido, aunque no siempre sea así, ya que en los casos especiales como los de ENLACE, no encontramos, quizá, una total honestidad ante la prueba, porque algunos maestros consiguen las claves o repasan con los alumnos en el tiempo de alguna asignatura.
En cuanto a los usos de la evaluación, también otra lectura de Schmelkes nos ayudó para conocer las diferentes opciones para evaluar y lo que se debería evaluar, también, el cómo son aplicables, y se tocaron los temas de que beneficios se obtienen.
 REFERENCIA.
Schmelkes, S. (1995). La planeación y la evaluación para la calidad. En: Hacia una mejor calidad de nuestras escuelas. (pp. 89-99). México, D.F.., Secretaria de Educación Pública (Biblioteca para la actualización del maestro).
 

1 comentario:

  1. Me pareció muy importante el que menciones que no basta solo con la participación e involucramiento del director, ya que se necesita de un esfuerzo conjunto para llevar a cabo eficazmente un plan, el cual nos ayuda a plantearnos objetivos así como proponer las líneas de acción para lograr todo lo planteado en el; como tu dices es importante que se de una evaluación para así saber si lo que se esta haciendo en verdad esta teniendo frutos, pero no tan solo es importante los resultados de dichas evaluaciones, sino el saber como se llevaron a cabo, para poder estandarizar dichas acciones y lograr ese cambio que tanto necesitamos para mejorar nuestra calidad educativa.

    Te felicito por tu trabajo, suerte.

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