Schmelkes
(1995) nos expresa en este capítulo que “…La
búsqueda de la calidad se inicia con el reconocimiento de la existencia de un
problema, el cual puede ser de dos tipos, o de la combinación de los dos: una
preocupación por los resultados deficientes que la escuela está produciendo, o
una preocupación por los procesos deficientes que la escuela está desarrollando. Si
el director no hace suya la necesidad de cambiar, no es posible iniciar un
proceso de mejoramiento de la calidad.”
(pp. 89-90).
Para
que una idea se convierta en un plan es necesario conocer bien el problema, sus
causas, y sus posibles soluciones.
Características
de un plan.
1. El plan debe elaborarse en equipo.
2. El plan debe comenzar por estabilizar
los procesos, o por definir la estabilidad existente.
Si hay personas que se
encuentran fuera del sistema, por abajo o por arriba de sus niveles de calidad
y logro. Si es así, es necesario:
a.
Precisar
las normas mínimas.
b.
Proporcionar
los elementos para que todo el personal pueda cumplir estas normas mínimas.
c.
Establecer,
entre todos, sanciones claras para el incumplimiento de las normas mínimas. (Pág.
91)
3. Diseñar los resultados deseados. Definir que
queremos lograr. Estamos ya en un proceso de mejoramiento donde debemos
fijarnos metas realistas.
4.
El
plan debe privilegiar los procesos de prevención del problema. (Pág. 92)
5. El plan debe privilegiar la disminución
de las variaciones por encima de la elevación del promedio.
Es
evidente que los alumnos son distintos y tienen distintas y muy variadas
capacidades y habilidades. La educación básica es un derecho de todos. (Pág. 93)
6. El plan requiere programas más precisos.
(Pág. 94)
“Puesto que un plan pretende modificar
procesos, es necesario que las prácticas consideradas necesarias para
modificarlos se revisen en forma permanente por parte del propio equipo que las
definió. A esta revisión continua se le llama monitoreo, que se refiere a la actuación de las personas en
sus prácticas cotidianas.”
(Pág. 95).
“El monitoreo también es trabajo
grupal, que requiere criterios de naturaleza cualitativa. Si en efecto se están
presentando avances en los criterios, se puede tener la certeza de que se
transita por el camino hacia la transformación de las prácticas. Si, en cambio,
se descubren problemas en cualquiera de estos criterios, es necesario,
nuevamente, conocer sus causas y procurar resolverlas de raíz.” (Pág. 96)
“Iniciar un nuevo proceso de
mejoramiento, en la que el ciclo anterior se repite, pero a partir de un nuevo
nivel de desempeño y con procesos mejorados, estaremos aplicando el cielo PHRA
de la calidad total: planificar-hacer-revisar-actuar.” (Pág. 99)
COMENTARIO.
Este capítulo pude notar nuevamente que es mejor
trabajar en equipo que solo, sobretodo, cuando se trata de construir un plan,
pero también al establecer pruebas evaluadoras o al analizar los datos.
Cualquiera de las acciones mencionadas lo que se trata de hacer es la
prevención de todo problema.
Es necesario evaluar porque así conocemos nuestras
deficiencias, y tendremos que hacer una acción correctiva, para eso se
encuentra también el plan, para que de alguna manera se pueda dar una corrección
o solución al problema que nos está atacando. Obviamente, no solo dependerá del
líder o del director, se necesita de la participación activa de todos los
involucrados, por eso se nos presenta el concepto de monitoreo, ya que todo
proceso de corrección necesita de revisión para no volver a incidir en el
hecho, en este caso, en el mismo problema.
Evaluar nos reflejará el nivel de calidad adquirido, aunque no siempre
sea así, ya que en los casos especiales como los de ENLACE, no encontramos,
quizá, una total honestidad ante la prueba, porque algunos maestros consiguen
las claves o repasan con los alumnos en el tiempo de alguna asignatura.
En cuanto a los usos de la evaluación, también otra
lectura de Schmelkes nos ayudó para conocer las diferentes opciones para
evaluar y lo que se debería evaluar, también, el cómo son aplicables, y se
tocaron los temas de que beneficios se obtienen.
Schmelkes, S. (1995).
La planeación y la evaluación para la calidad. En: Hacia una mejor calidad de nuestras escuelas. (pp. 89-99). México,
D.F.., Secretaria de Educación Pública (Biblioteca para la actualización del
maestro).
Me pareció muy importante el que menciones que no basta solo con la participación e involucramiento del director, ya que se necesita de un esfuerzo conjunto para llevar a cabo eficazmente un plan, el cual nos ayuda a plantearnos objetivos así como proponer las líneas de acción para lograr todo lo planteado en el; como tu dices es importante que se de una evaluación para así saber si lo que se esta haciendo en verdad esta teniendo frutos, pero no tan solo es importante los resultados de dichas evaluaciones, sino el saber como se llevaron a cabo, para poder estandarizar dichas acciones y lograr ese cambio que tanto necesitamos para mejorar nuestra calidad educativa.
ResponderEliminarTe felicito por tu trabajo, suerte.